08/11/2009


Kloaka la quimera de los ochentas


Cuando ingrese a San Marcos saliendo de una militancia política que me formó gran parte de mi adolescencia, comencé a escribir poesía. Las motivaciones eran diversas pero lo que inclino la balanza hacia la escritura era una hermosa nínfula que nunca me miró, ni de casualidad y yo tampoco intente forzar las cosas porque me espantaba el hecho de que esos hermosos ojos me paralizaran completamente, y cayera fulminado por su tierna belleza, su dejadez casi mórbida como cuando la vi por primera vez absorbiendo su chupete de helado con sus carnosos y jugosos labios, en ese tórrido verano que fue y como todo flechazo unilateral, empecé escribiendo y dedicando a ese amor esquivo, fantasmal, virtual, sin dueño, sin que ella lo supiera que iba y venia conversando con otra amiga sobre temas que seguramente atañen a las adolescentes en el Patio de Letras, despreocupadamente sin importarle que un corazón solitario ardía por ella y que era el combustible celestial de algunos poemas que felizmente el tiempo y el azar se encargaron de olvidar, o sino extraviarse en alguna cantina de paso que llegaba por azar. Aquellos garabatos o primeros arrebatos, furiosos y ridículos que habré escrito por esos años que en hora buena nunca los he vuelto a ver mas, (no me puedo imaginar a estas alturas que monstruosidad abra salido de ese loco corazón mío).Pero lo único
que se, es que ella seguía siendo bella. Y en esa búsqueda de expresarme mejor, de llenarme el alma con dulces canciones escritas contrarrestando la realidad rampante, comencé a devorar libros de poesía de toda índole y especialmente a leer con fruición al maestro Rubén Darío, al mediocre Chocano, a los poetas españoles Antonio Machado, Juan Ramón Jiménez y al Lorca del cante jondo que eran autores que habían en las estanterías de la biblioteca de mi barrio, al que frecuentaba por las noches los fines de semana. Por aquellos años a fines de los 70s todavía veía a la gente del partido al que alguna vez me involucre, estaba en ese entonces uno de ellos a quien conocía ya que siempre lo veía en las marchas y mitines voceando la revista Clase Obrera. órgano de difusión del PCR, el estudiante y revolucionario Gonzalo Espino Relucé, romano, norteño porque nació en una haciendo que lleva el nombre de Roma .Sabía que estudiaba literatura y estaba a punto de terminar la carrera. Le pregunte por autores de poesía extranjeros y nacionales que mas admiraba, yo no se si le hice caso sobre sus sugerencias para leer ordenadamente a sus autores preferidos. A Gonzalo lo vi una vez mas en el Centro de Lima por el Jirón Quilca, él tenía una reunión con poetas que habían sido o eran del partido en un sitio que se llamaba Las Vitaminas , una especie de café, jugueria y cantina. Saludo a Gonzalo y este me invita a seguirlo porque tenía una reunión. Y así fue, en la mesa estaban Róger Santiváñez , Dalmacia Ruiz-Rosas y otros mas que no me acuerdo y Gonzalo luego de saludarlo efusivamente me los presenta como poetas. Yo no hablaba sino observaba por timidez o respeto o ambas cosas, de ver asombrado a gente muy distinta a los que me había relacionado hasta ese momento como dije anteriormente, eran hombres y mujeres jóvenes que solo hablaban de política y de organizaciones de izquierda, de elecciones o revoluciones, de las estrategias para la toma del poder, de la caracterización de la sociedad, etc. etc. hasta que Gonzalo se fue y yo con él. Esa fue la primera vez que los vi. Fue en un verano de 1979.
A un año de ese encuentro y estando en la Ciudad Universitaria por el Patio de Letras, vi a dos gringos y a un zambo de pelo ensortijado que se iban a un café que quedaba al frente del pabellón de Economía y Contabilidad. El zambo me pareció conocido y decidí abordarlo .Era el mismísimo Róger Santiváñez con un african loock poco inusual para ese entonces, en plena era del punk. Róger me presentó a sus acompañantes eran José Antonio Mazzotti, Eduardo Chirinos, y Patricia Alba. Solo salude y me retiré no sin antes despedirme de Róger quién me citó a su casa del Rímac para conversar. Al día siguiente fui a su casa .Allí encontré a Mariela Dreyfus, Edián Noboa y Guillermo Gutiérrez .Róger me los presentó a todos. Les hable de mi entusiasmo por la poesía y que había escrito y publicado poemas en la biblioteca de mi barrio, eso era todo mi curruculum vitae y los mas loco es que al toque ellos me propusieron unirme al grupo, que se estaba formando, osea el Movimiento Kloaka y en medio del humo que inundo al cuarto-biblioteca como una cerrada neblina de invierno y de chelas que iban y venían ,acepte, francamente en ese instante no sabía de que se trataba atosigado por la yerba, mareado, durísimo, alucinado, asaltado por los demonios .Acepte una y otra vez. Me imaginé como una militancia de un partido pero mas relajado y chonguero.
A punta de tragos, arte, libros, poesía y pitos de marimba comprendí que era el Movimiento Kloaka como propuesta no solo de vida, sino de aptitud frente a todo. Éramos los pequeños dioses como decía Huidobro viviendo en ese estadio superior alucinados todos, en comunión con los dioses y que nos daban el patente de corso como para hacer lo que se nos viniera en gana. Yo podía desaparecer y salir por la ventana sin que nadie me vea gracias a la densidad del humo, y aparecer en la calle en un segundo , así como tirarme del auto en movimiento cuando en realidad estaba estacionado ,asaltar una fiesta y tomarnos un litro de whisky en la casa de Chirinos para luego fugar a las playas del sur .Róger leía en voz alta a los Embajadores de Sodoma un libro sobre los beatnick en acción. Manifiestos, lecturas de poesía, pasajes enteros de Yack Kerouac, Aullido de Ginsberg, Viaje al fondo de la noche, de Celine etc. Días intensos de furia, reflexión, de amores y desprecios al orden establecido, también de rabia e impotencia por lo que sucedía a diario en el país.
Mas adelante conocí al pintor Enrique Polanco , Mary Soto, José Velarde, y Julio Heredia que se nos unió luego de la entrevista que nos hiciera para la revista Gente .Allí se enamoro perdidamente de un miembro del movimiento, de un efebo. El flechazo fue en la fundación del Movimiento Kloaka el 11 de setiembre (en homenaje a Salvador Allende, asesinado por Pinochet en complicidad con la CIA) en los altos del chifa restaurant Wony, regentado por el maoista Juan Wony y la legendaria señora María .Infinitas noches de borracheras y jolgorio curaron nuestra sed y nuestros ímpetus de abrir fronteras a lo inefeble. En el Wony el que no caía resbalaba y que en ese entonces era el centro de la moda. Toda la farándula iba ,poetas, pintores, actrices , actores de cine o de teatro, cineastas, prostitutas, pituquitas hermosas, muchachitas solitarias, anarquistas, gerentes, turistas y gringitas riquísimas nacionales e importadas, universitarios, militantes de izquierda y un largo etc. etc. contagiados tal vez por esa quimera que era el Movimiento Kloaka en los maravillosos años ochentas.

Domingo de Ramos.

04/11/2009

Poema inédito


Me he visto engrisado
(Tarata .Lima)

Me he visto engrisado
Tallo dulce que vas a la deriva
Remolca estas palabras que yo escribo como hilos
Remolca esta insensatez de verte que haces de mí un pobre presagio
Una cábala mal garabateada en tus muslos
Una raya sin renuevo ni esplendor en tu rostro
Roto ahora por esta demente fijación por los escombros
Este rockanrol de los 80s que me enciende
Este horror que lo recorre todo entre discursos violentos
Que tu corazón agita en el mío y que me ha hecho temblar
Como un camarógrafo ante balas de salva
En una guerra tal vez barrial o tribal que va de en casa en casa o de muro en muro con plateado placer como niños australes
Arponeando a una morsa
Plúmbeo y lija las nubes se hundían en el resplandor de tus lentes
en el aro malvarrosa de tus pezones que los rayos de sol alcanzan
y secan levemente en una sola tarde como estas letras en las ventanas El otoño se engrisa como un peñasco como estas crónicas donde escribo sobre los hombres del campo de tu días como secos almanaques Te hablo de la soledad de tomar un auto partido
saltando sobre puentes misteriosos persiguiéndolos químicamente densos azarosos y sonoros como una herida
te hablo hasta el límite de un teléfono
de un deseo mas que de otro de una razón mas que de otras
de unas rutas mas que otras
de una soledad fauna mas que otras
de un día sin sexo mas que otras
un día sin viajar mas que otras de
un día sin muertos mas que otras
de un trabajo que no hay mas que otras
de un momento mas gris mas que otras
Te hablo para que no viajes sola
Te hablo para que no te desnudes
Te hablo como un genio decapitado
Desfocado contrito transportado por una viva y reacia ola de la amanecida

argayado desde que te vi
Me tienes purgado achinado tricéfalo
Discípulo de esta perversión a los motores
Aristotélico antiplatón por gracia femenina
Oh la radio propala algo de tu divorcio de tu infidelidad en el dial
Es como una radionovela que escucho débilmente
Cuchicheos interminables escandalosas portadas que llegan
En sucios papel periódico en bicicletas
En naves que aterrizan y alunizan en las verdes propiedades de esta ciudad nidando en las azoteas vidriosos huevos al amanecer
Y hay espanto pánico en ti como el crac del 29
Lo vi en tus ojos cuando cerrabas la cartera
(Ella se corre el velo su boca que se abre a lo Betty Boop Incordiantes vientos raspan las antenas y las cizallas se desploman contra el suelo)
Apagón
1989 la gente corre de un lugar a otro como mareas que se buscan Estas allí sentada bajo los escombros que una vez fueron de una casa Que una vez sentados los dos mirábamos en la tv. Amor sin barrera mientras te duchabas y yo comía aceitunas negras Las pepas bajaban en mi estómago como el ascensor a los muertos
Hicimos el amor mientras tras la ventana del décimo piso la humareda de pólvora elevaba su rostro engrisado
Como el mío encima tuyo huyendo ambiguamente de los dos

Rebelde con pausa




* Por Raúl Mendoza



Con seis libros publicados y una trayectoria en las calles y bares de Lima, el poeta Domingo de Ramos afronta por estos días una dolencia física que lo ha alejado de la bohemia y la madrugada. Mientras tanto, participa en un documental sobre su vida, prepara su poesía completa para el Fondo Editorial del Congreso y anuncia nuevo poemario.

Enfundado en un sacón negro, con el cabello desgreñado como siempre y sentado a una mesa del bar Pizelli, en Barranco, el poeta Domingo de Ramos puede parecer el mismo escritor maldito o el mismo bohemio impenitente que ha sido en los últimos veinticinco años. Pero no, el hombre está sufriendo la resaca de todo lo vivido y ha tenido que parar la mano. Hoy lo aqueja una polineuritis alcohólica. Un mal que le provoca dolores intensos en todo el cuerpo, que lo tumba por semanas enteras y que varias veces le ha hecho sentir la muerte sentada al borde de su cama.
Él no se ríe de la muerte, pero no le teme tanto como a la enfermedad: "La enfermedad te animaliza, te convierte en una cosa. No te deja pensar con claridad, no lees, no escribes, no duermes, no creas". Cuenta que el primer zarpazo del mal lo sorprendió en Chile, en marzo pasado, cuando asistía al Congreso Internacional de "Chile Poesía"(donde se reunieron poetas de todo el mundo). Allí tenía planeado un periplo de 11 días, pero al cuarto día ya estaba fuera de combate. Desde entonces ha tenido una lenta recuperación, con visitas a médicos amigos y algunas recaídas.
El principal consejo médico: no beber licor. Una orden difícil de cumplir para Domingo, quien ha hecho de la celebración con las amistades un rito recurrente y que ha forjado su leyenda urbana en los bares más emblemáticos de Lima. Beber o vivir, he ahí el dilema. Él quiere seguir escribiendo poesía y para eso hay que estar vivo. Por ahora ha cambiado de costumbres: sale poco, ya no toma, no trasnocha; desde que está enfermo ha bajado diez kilos y sólo ha podido escribir un poema. "El poema se llama ‘Nataly’. Pero no tiene nada que ver con Julio Iglesias".
Hoy toma Coca-Cola con limón para engañar al alma. Y se arropa con su sacón negro, habla pausado y dice que ya no baja a Quilca a ver a los amigos poetas, los amigos libreros, los amigos artistas, los amigos ‘subtes’, con los que compartió la movida contracultural de los ochenta y los noventa. "Para qué voy, si no puedo tomarme un trago con ellos". Ahora para más por Barranco, en onda zanahoria, conversando con la gente sobre posibles recitales y cachuelos que surgen.

La poesía


Muchos de los integrantes del Movimiento artístico "Kloaka" el colectivo del que formó parte a comienzos de los 80 –contestatarios, anarcos, antisistema– hoy están fuera del país. Pero Domingo de Ramos no se fue y ha sido una presencia permanente en el circuito "underground" de la cultura limeña. Autor de seis libros de poesía y ganador en 1996 del premio Copé con "Ósmosis",del Premio de poesía erótica “Carlos Oquendo de Amat” auspiciado por la Embajada y el Centro Cultural de España en el 2002 con el viajó a Madrid ese mismo año entre otros reconocimientos y galardones más, su estilo ha ido variando de libro a libro. Y sin embargo, siempre es reconocible su voz urbana, desbordante, tumultuosa, y su visión llena de imágenes de la ciudad mestiza, migrante, barrial, achorada y alucinante que es Lima.
Su primer libro "Arquitectura del Espanto" es para el poeta un libro con altibajos por ser el primero, pero entrañable por lo mismo. El título de su segundo poemario, "Pastor de Perros", nació de un encuentro fortuito en la Plaza San Martín: un hombre y un montón de perros chuscos rebuscando la basura, una madrugada, bajo la luna llena. "Ese es un libro sólido, más redondo, donde expresaba mi visión de la marginalidad desde la marginalidad misma". Otro de sus libros más queridos es el quinto: "Las Cenizas de Altamira", un libro-objeto que sólo tuvo doscientos ejemplares y venía con fotografías y contaba la historia de una ciudad devastada.
Fue un libro casi clandestino, editado por una amiga suya muy querida. Escrito tras el periplo europeo que Domingo hizo con la plata del premio Copé que ganó por "Ósmosis" en 1996. De ese viaje y otros más recientes le quedan imágenes para un nuevo libro: uno sobre las migraciones humanas. Hace años que el tema le ronda la cabeza. Esta noche en el Pizelli vuelve a anunciar que un día de estos se sentará a escribir los primeros versos. Mientras tanto, sólo tiene poemas inéditos de otros temas.

La actualidad


Pero además del dolor físico, el poeta anda triste por el terremoto en Ica. El sismo destruyó parte de Pueblo Nuevo, su distrito natal. Estuvo allí hace dos años para un encuentro de escritores y ya no encontró la vieja casa de la Municipalidad que conoció de chico. Su visita más reciente a Ica fue hace dos meses cuando viajó con su amiga danesa Ulla Dalum Berg para un documental que ella está haciendo sobre su vida. Dice que con el terremoto se borra gran parte de su infancia. "Quizá cuando regrese encuentre un barrio que ya no reconozca".
Hace un par de semanas una mancha de amigos le organizó una fiesta pro fondos para pagar algunas cuentas. Se ríe cuando dice que todos brindaron –literalmente– a su salud. La enfermedad requiere medicinas y él nunca ha tenido chamba fija, así que lo tratan médicos que conoció en su larga trayectoria artística-amical. "Pero ahora necesito ir a un especialista, así que necesito dinero y los amigos se han portado bien". Ese día se fue a dormir temprano, pero el resto se fue al amanecer.
A sus 47 años, la enfermedad parece haberle limado las garras al Domingo de Ramos de los ochenta. Parafrasea el poema de Cisneros y dice "(para mí) es difícil descansar, pero se aprende". Recuerda el "Wony", en la calle Belén, donde se reunían los "Kloaka" (Roger Santibáñez, Dalmacia Ruiz Rosas, Mariela Dreyfus, y varios más) y también "Las Rejas" de jirón Quilca, donde caían periodistas de distintos medios a altas horas de la noche y, por supuesto, un bar que visitó bastante hasta hace poco, el "Queirolo", también en Quilca. Recuerda también los recitales en el bar "La Catedral", el mismo de la novela de Vargas Llosa y su paso por San Marcos (estudió Sociología).
La poesía ha sido su vehículo desbordado de expresión y ha vivido de manera consecuente con sus ideas. Hoy vive con sus padres en San Juan de Miraflores y chambea en una oficina de publicaciones. Dice que si pudiera se iría del país, como muchos de sus cómplices de travesía en las décadas pasadas. Pero mientras tanto espera que el Fondo Editorial del Congreso publique su poesía completa, según le han prometido. "Pero estoy en una cola larga. Tengo que esperar". El miércoles por la noche lo dejamos en la puerta del bar en Barranco. La garúa caía difuminando la noche.
26-08-2007

24/10/2009

Poema Inédito


Solo de costado regresare


Solo de costado regresaré
Como lagartija
De costado como un caballo
de costado como un muerto regresaré
a ti oh dolce vita
Valdría la pena después de estar arrugado
En forma que el calor lo descascare a uno
Como una tuna negra y además
De darle al perro
Una silueta que no tiene?
Cómo se hace entonces el retorno
Cómo se hace eso de
Estar difunto
Sin serlo
Sin nombre de costado
Como una lagartija
Siguiendo a distancia
Un naufragio un grupo de siluetas inciertas
Tan delgadas como una lagartija
Como un aborto?
Es allí donde me cobijo
En esa salvaje trinidad de la sombra
Allí están mis amigos
Los que tocan corneta
Lo que beben sin aspavientos
Comeré de su propia mierda?
Ultimaré la cena de los judas?
Burlaré mi propio sistema nervioso?
Tocare el blindaje de tu canto?
Sinuoso en el culo del mundo
Como un pulpo me arrojaré a tus oquedades
Tanteando lo poco sensible de tus órganos?
Y es que ando de brujo ando de males ando de ti
Encumbrado pérfido en tu bosque oscuro
Como ciervo de cachos relucientes
Mordiendo tus ramas tus copas
Oh el perfecto culito de mi muchacha
Otoñará como un higo?
Su nombre se estría en mi muslo
Como si fuera una amenaza
Un arrasamiento de pieles
Una advertencia bien armada
Un tris tras en mi mente
Oh ese es mi gruñido
Esa es mi muerte
Ella sabe que no estoy para esos devaneos
para esos alargues para esos eclipses
Qué quiere sostener ?
La errancia de su cuerpo
El angosay de sus orejas
La miseria nos traga
Los ojillos chinos
Me describen el fin
Derribadas las escenas del duelo
Derribadas las escenas del miedo
Derribadas las extrañas caléndulas de las momias
Derribadas el muro de tus sostenes
Anclo como un corsario siniestro y negro
En ti aunque esputado
De esta muerte de esta vida en
Tambores de aniquilamientos en desfiles caóticos
Sellando la poca luz que de ti tengo
Cómo sabría decir que estamos de día
Sodomizando a la noche viendo
Angeles desfilando de costado como lagartijas
Como esas hijas de sonrisas egipcias
Que se estrechan en el verano?
Poison de los otoños
Viejas quemaduras ágilmente aglomeradas
En el río-macho de mis ojos
Mi hueco retrato en tu pecho
El huaco retrato de mi país
Te podré amar a pesar de mi ausencia?
Lo que se es que nada es cierto
Lo que me das es falso
No dura
N-a-d-a
flameo y flameo tus retazos
Oh Diana el tiempo ya no me favorece
estoy buscando lo que no me diste
lo que perdí de costado como una lagartija
me lleno de matanzas de ser padre o madre
de tener o no tener de buscar o no buscar
un perdón sibilante una arrogancia hábil y recia
de continuar aquí en ti sin mas pólvora que el cansancio
sin mas que un mal aliento en mi boca
repitiendo de costado a un alado sin sombra
esta decrepitud sin vuelo
Ando de costado
Ando de vuelta
Ando solo muy solo muy solito
Hasta la perdición

14/10/2009

La paradoja del destino dos entrevistas que confluyen opuestamente .Seis años después.


Un Domingo de resistencia



Poetas. Son ocho los poemarios que Domingo de Ramos ha publicado, muchos los países que ha visitado, varias las horas pasadas de fiestas. Ahora alista la publicación de otro libro, a la espera de cambiar el dolor de la enfermedad que ha cambiado su vida.

*Por Francisco Jurado Chueca



“En realidad lo he pasado más solo que acompañado”. Abre la botella. “Uno escribe posdolor, es una experiencia total, descubres otro mundo después del dolor”. Vierte el líquido. “Siempre he tenido trabajo inciertos y más aún el futuro incierto ”. Le da un gran sorbo a un vaso de agua. Domingo de Ramos está sentado en una mesa de simple madera a las 5 de la tarde bastante oscura, como ahora se siente en Barranco. “En los 80 había grandes ilusiones y utopías”. Y bebe con calma. “La humanidad algún día solo producirá belleza ”. Se quita el abrigo. Lo dobla pausado. Lo deja en otra silla. “No estará más cosificada”. Otro sorbo de agua y más personas y más personas entran al Piselli. Algunas caras de siempre. Personas mayores y desinhibidas. Hola.“En el Perú no hemos tenido periodos de fecundidad en todos los campos”, dice categórico el poeta Domingo, a quien le encanta el cau cau, los pallares verdes con pescado, la poesía peruana. Hoy ya escribe con una mirada distinta.Con pausa diferente. Quizás con otra angustia.
“El dolor te inutiliza, te animaliza, te pone elemental. El dolor no es nada noble. Te produce una total infecundidad, ya no perteneces al ser humano, sino a las más primitiva animalidad”, nos convence. Piselli se ha convertido en su refugio.Es un bar pequeño donde antes había cerveza y ahora toma agua sin prisa. Espacio de charlas ensimismadas o a gritos en que se somete, además, a un sentimiento encontrado. Por un lado dice darse cuenta que no es alcohólico, que puede evitar el alcohol (“por supuesto que fea manera de comprobarlo mediante una enfermedad”). Por otro lado le produce nostalgia, conflictos internos. Con pesar en el rostro, el poeta Domingo de Ramos dice estar con la salud “entre comillas resquebrajada”. Polineuritis alcohólica le dijeron los médicos que tiene; afección a los nervios de las extremidades que le produce un dolor terrible. Su conciencia afirma que la enfermedad es producto de la cantidad de alcohol que ha bebido en su vida. Los nervios de los pies no obedecen y, sino se hace tratar, esto probablemente llegue a degenerar en una gangrena.Después de haber publicado ocho libros de poesía, de haber ganado el Premio Copé de Petroperú y el Premio “Carlos Oquendo de Amat” por poesía erótica auspiciado por la Embajada española en Lima y por el Centro Cultural de España en el 2002, de haber sido invitado a participar en diferentes encuentros, Coloquios, Muestras de poesía en Francia, España, Alemania, Chile, Finlandia, EEUU., México entre otros países, Domingo afirma haber cambiado mucho. No puede beber. Ha modificado sus costumbres, su vida cotidiana. Sus amigos continúan y sus enemigos también.
“Ahora estoy escribiendo otras cosas, más reflexivas, casi filosóficas y más cercano a la muerte que a la vida”. El baño del bar está cerca y no son pocos los que lo interrumpen. Cinco y media de la tarde y hay algunos que les cuesta entenderse.
“Yo creo que la enfermedad es la coronación de toda una vida autodestructiva que he tenido. A partir de la enfermedad, esta vida que he seguido se detiene y yo me detengo, pero ya es muy tarde, porque la autodestrucción que he empezado no se va a detener fácilmente. Está dejando huellas profundas, ese es el problema. El proceso, en el cual me he metido durante 20 años, ha culminado en este mal”.

Hablo solo
Los ecos del peregrino
Vacío el pecho
Calcio y fémures
No hay sombra
Five years después
Hablo solo

Y hoy Domingo de Ramos encuentra a la poesía peruana con muy buena salud. Afirma que está en un buen nivel y advierte que no hay una estandarización. “Los jóvenes de ahora no escriben mal. Antes había serias deficiencias”, dice mientras el bar se atiborra y mayores son las ganas de transformar en una burbuja impenetrable nuestra mesa. Saca de un bolso de plástico que ahora lleva en un pequeño sobre azul cuyo interior disuelve en el vaso de agua. Magnesio. “Muchos escriben casi parecidos, claro que hay islas, excepciones como todo lugar. Pero no hay nada orgánico, no hay una masa crítica capaz de poner orden a toda esta eclosión, a estas individualidades que hay por todos lados y que van creciendo y que de repente están aportando. El asunto es que uno ve tanto que no los puedes ubicar como correspondería”. Y añade que la literatura peruana es una de las mejores de habla hispana. Y un señor con traje beige, bajito, de unos 60 años, se estrella contra la silla en la que estaba sentado. Perdón. No hay problema. Y Domingo prosigue: “Lo he comprobado en España, en Sudamérica y aquí mismo. Tenemos buenos poetas, desde muy jóvenes hasta los mayores, a pesar de que la poesía sea la última rueda del coche en el arte, pero es lo mejor que tenemos”.

De Ramos comenzó a vincularse con la poesía a los 15 años. El primer verso lo construyó en la biblioteca de su barrio. En el colegio Mixto San Juan, cuando estaba en tercer año de secundaria, tenía como amigos a integrantes del Partido Comunista Revolucionario de quinto de secundaria, en el que luego militó (“era un agrandado”). Cuando iba a leer marxismo, también leía literatura, “porque estaba vinculados al marxismo: Vallejo, Roque Dalton, Neruda, antes había devorado la poesía de Rubén Darío. Fue él quien me introdujo a la poesía. Ingenuamente pensaba que si Rubén Darío escribía, por qué yo no podía hacerlo”. Casi las 6 de la tarde y ya son dos mesas en las que se juegan cachito con un tanto de euforia. Es a partir de la militancia que él empieza con sus lecturas, “ en mi casa no había libros, nunca hubo un incentivo a la lectura. Tuve que hacerlo todo a pulso, me metí a la política debiéndome haber metido a la abogacía. Me metí a ser poeta en vez de ser ingeniero. Siempre he apostado por el mal, siempre perdía. Todo lo he logrado gracias a mi esfuerzo personal. Toda mi familia está en contra de mí, nunca me han perdonado de que sea escritor y nunca han estado orgullosos de que sea escritor. Tampoco me perdonan haber desperdiciado mi vida de esta manera y que para ellos no haya significado un aporte”. Un gran grito se proyecta por el centro del bar para que cambien de canal. Está empezando un partido de fútbol. “Lo mismo sucede con las mujeres: uno no tiene dinero y se van”. Y de pronto un ambicioso silencio vendido tal vez por la magia del fútbol. “Las mujeres me han hecho muy infeliz”.

Los ecos de los huesos
Retornan en el jardín olvidado
Un cuarto tan volátil
Y en una pequeña ventana
Un Leonar Cohen canta
Como un gracejo bajo una tumba del Oeste
Oh baby todo esta dicho.

Y es que para Domingo de Ramos le encanta Alfredo Bryce “a pesar que sea plagarlo”. Y dice que es más simpático que Bryce haga esos plagios a que no ,o haga, “porque así no solo llama la atención a su novela, sino también a su vida de intelectual”. En la mesa manuscritos de un libro que publicará el próximo año. Y se recuesta en el respaldar riendo y llevando la mano izquierda al pecho y riendo otra vez. ”Yo lo haría claro, porque me quiero enfrentar a la ley. No todos pueden producir tanto como Vargas Llosa ni les interesa ser profesionales de la literatura. El pensamiento, la novela, el arte es parte de la humanidad, por qué tienen que apropiárselos”. Y resalta que hasta Borges lo dijo, y entra una mujer guapa al bar que le propone a su pareja sentarse en el lugar de siempre. “Habrá un momento de la humanidad en que todos seremos artistas”. Claro como Pablo Guevara y Rodolfo Hinostroza, poetas que admira. Como la vanguardia de la época del 20: César Moro, Carlos Oquendo de Amat, Martín Adán, Eguren. No Chocano que es un mal poeta encumbrado por el poder de turno a quien sirvió nos dice. Si a Pablo Guevara, quién “ha sido nuestro formador. Él nos inició en lecturas, incentivó nuestra manera estética del lenguaje, nos decía que avanzáramos. Era el más abierto de todos. No hay un escritor como él. Apoyaba poéticas distintas, libros a contracorriente, libros que no están dentro de los cánones”.
Silencio, mucho silencio.
Dice que lo extraña bastante. Que él democratizaba y que ahora hay quienes escriben con un lenguaje prestigioso, establecido, pero que ya no dicen nada.“Simplemente es una retórica”.
Y la mesa de al lado, chico y chica, pide portola, que es sardinas con galletas. ¿Cocinas? Domingo señala que uno es único y recuerda con ojos chiquititos que siempre cocina cuando viaja porque va a la casa de amigos. “Es una forma de reciprocidad que tengo hacia con ellos. Hacerles conocer la comida peruana, lo que no quiere decir que cocine bien”. Sudado, lomo saltado, arroz. Arroz con gallina no lo ha podido hacer. Es muy complicado.Se apaga un tanto su sonrisa. Es literalmente vivificante verlo reír. Te acompaña y te entumece. Hay que salir. Es mucha ya la gente en el bar. La plaza de Barranco extrañamente se muestra como un domingo de tarde, quieta y en silencio. Miércoles seis y media. Alguien llama a Domingo desde un taxi: bajan dos. Un amigo belga y su acompañante colombiano. “Este es Domingo”, dice el belga en perfecto español a su compañero. “Un gran poeta”. Y se estrechan la mano. Se despiden. El puente vacío. “Mi vida es más dramática no hay lapsos de alegría, es más oscura. Las alegrías se borran muy rápido. Es difícil recordar lo que para uno ha sido un momento de explosión, de felicidad entre comillas. Lo dramático es que te queda más, y eso es lo que uno produce y escribe…El drama es la parte esencial de la vida”.



*Periodista del diario El Comercio, escritor y poeta.



Publicado en el diario El Comercio el lunes 24 de setiembre del 2007.
Retazos de un encuentro con Domingo de Ramos




Domingo de Ramos llega a la esquina de Quilca y Camaná, cargando sus pesadas cuatro décadas y más, y una puntualidad que nos sorprende. “Siempre suelo llegar puntual cuando hay una cita”, nos dice. El reloj marca las 6 y un color grisáceo cae sobre nosotros, como si la noche fuese el comienzo de una orgía ratona. Domingo camina lento, casi con miedo, parece un animalito desvastado y abandonado en medio de la jungla. Buscamos un lugar tranquilo en el que se pueda hablar de literatura y otros divagues. Al fin llegamos, como habíamos previsto el lugar está vacío y un silencio casi sepulcral lo invade de lado a lado. Nos sentamos en una mesa (al fondo) una cajetilla de cigarrillos y una cerveza de litro, entonces empieza el fuego.



Por Hans

¿Quién es Domingo de Ramos?
Un individuo que escribe cuando puede y cuando desea.

Domingo llena su vaso, bebe lentamente y nos observa detrás de esos ojos casi chinos, porque ha estado bebiendo anteriormente y se nota. Ha venido con una casaca larga color gris –también–, unos zapatos negros, viejos, sin lustrar marca Caterpillar y una camisa blanca.

¿Cómo es un día en tu vida?
Nada aburrido, nada aburrido... paro zombie todos los días.

Le hacemos unas preguntas simples y preestablecidas para entrar en contacto, para que el Domingo mítico que nos impulsó a coordinar la reunión, se manifieste y esta noche de martes sea de Domingo también, llena de eroticidad y kloakismos que tanto esperamos.

¿Algo que no soportas?
El racismo.

Nos cuenta que actualmente está escribiendo un libro que se titulará “Clímaco”, que está seguro será su mejor libro, el libro del que siempre ha estado huyendo.

¿Qué personaje de la historia o de alguna obra te gustaría ser?
Ninguno, tengo mis propios personajes. De uno de ellos me gustaría ser Clímaco, para matar con amor.

Le preguntamos sobre la poesía erótica y nos dice que fue para él un recurso que le permitió respirar de ese libro que lo agobia es decir de su obra maestra y marcharse para Europa.

¿Con qué personaje de la historia o de alguna obra te gustaría tener un romance?
Con Marilyn Monroe, nada más.

¿Algo que te divierte?
Las mujeres cuando dicen NO a todo.

El cenicero ya carga el cadáver de cinco cigarrillos, aunque Domingo no ha probado ni siquiera uno. Eduardo está fumando seguidamente, quizá tratando de calmar su impaciencia y excitación y Ronald, fuma rutinariamente, es decir, cigarro tras otro sin la menor compasión por el cenicero lleno.

¿Cuál sería tu regalo preferido?
Un zapato como diría Martín Adán... un martillo con un clavo.

¿Qué harías con una mujer en un cuarto oscuro?
No la agarraría, estaría oscuro pues y obviamente no se qué agarraría.

...y con un hombre?
Haría... lo haría, lo haría, lo haría no creo. En eso estoy muy definido

¿Sueños o realidades?
Lo del hombre es irreal, lo de la mujer es real.

¿Te atreverías a definir la poesía?
No, es imposible.

¿Cómo escribes, en qué lugares?
Lento pausado y de noche. En una maquina de escribir o una computadora, a veces en una laptop (si es que me lo prestan). Nunca a mano. La mano la empleo para otras cosas más placenteras. Nunca escribo borracho, siempre sobrio.

¿Una actividad para ganarte el pan de cada día?
Robar a lo Robin Hood, correr sin que te atrapen y no cometer la estupidez de Woody Allen de ser atrapado según su película.

En un comienzo sus respuestas nos extrañan, por lo concisas y casi inimaginables, pero luego, a medida que pasa el tiempo, entendemos que la cosa va cambiando, que Domingo no está acostumbrado a las entrevistas, que se contradice, quizá producto del alcohol o simplemente por una cuestión de energía y de caos ––las contradicciones son muestra clara de energía–.

¿Para qué sirve escribir?
Para nada, no sirve para nada.

¿Y por qué escribes?
Porque me evita suicidarme.

¿Es necesario reescribir/corregir?
Sí. Maniáticamente, exprimirlo todo. Yo escribo algo que lo llamo un poema–río. Una vez que tengo la idea, me siento y lanzo, lanzo, todo lo que salga. Luego elimino versos, páginas enteras, hasta que veo que el poema está listo.

Nos cuenta que no escribe todos los días, sólo cuando viene la llamada ‘aura de la poesía’, pero que cuando sucede, escribe en promedio 10 paginas. Pero a pesar de eso no acepta que se le considere un escritor de poemas, sino un poeta, porque la poesía se vive no sólo se escribe.

¿Entonces, el poema final es diferente al poema inicial?
Totalmente. Por ejemplo si tu lees se nota cierto ritmo, eso es producto del trabajo sobre el poema. El inicio fue otra cosa en el camino se fue transformando. Le pasa una metamorfosis.

Nos confiesa que muchas veces ha estado caminando y ha sentido una necesidad tremenda de escribir, y lo único que ha hecho es apuntar algunas cosas en su libreta y se ha contenido hasta la noche, donde siente que realmente se puede extender en el vuelo de la poesía y la imaginación.

¿Has escrito frente a otros?
No, siempre solo.

¿Y si estuvieras con una mujer?
La botaría, claro... la botaría al ladito nada más. Es que ellas son muy celosas tan celosas como la poesía. No les gusta la competencia.

¿A qué edad empezaste a escribir?
A los 15 años.

¿Cuál es la mayor locura que has hecho?
Templarme de una blanquiñosa que me dejó.

¿En qué momento empezaste a sentirte poeta?
No sé en qué momento. No sé si ahora lo soy, la cosa es que lo siento, eso es lo importante. No se puede preguntar al héroe en que momento lo es.

Ha ganado dos concursos literarios. El premio Copé de plata con su libro “Osmosis” (1996) y, ahora último, el Primer Concurso de Poesía Erótica Carlos Oquendo de Amat con su libro “Erotika de Klase”. Pero a pesar de estos reconocimientos no tiene reparo en criticar a los concursos, o más que criticar, verlos de la manera más fría posible, aquella que da la experiencia.

¿Cómo ves los premios literarios?
Buenos, te sacan de misio. Puedes viajar, Puedes tener amistades femeninas. Embriagarte.

¿Te sientes más poeta por haber ganado los concursos de poesía que has ganado?
No, para nada. No creo que mi obra sea mejor que la de los que no fueron seleccionados. Cada uno tiene lo suyo. No soy ni más ni menos. Sólo tengo que escribir eso es lo que cuenta .La vanidad no te lleva a nada.

Ha estudiado sociología y cuando se le pregunta por qué no eligió literatura, nos responde entre risas y con un tono medio amargo: cualquier cosa era igual, igual me iba a morir de hambre.

¿La universidad o la calle?
Las dos. La universidad para aprender y la calle para vivir.

¿Qué libros llevarías a la luna?
Las Mil y Una Noche.

¿Cuál crees que son las diferencias entre narrativa y poesía?
La narrativa necesita más tiempo para manifestar lo que quiere decir, además la prosa no es muy musical. Es como plantear una tesis que debe llegar a buen puerto. La poesía es más simple, y con esto no quiere decir que sea sencillamente fácil de entender al contrario, todo lo dice en pocas palabras con mucha oreja. La poesía insinúa. La prosa no.

Se sirve otro vaso y nos responde ahora más fácilmente, como si estuviésemos en familia.

¿Qué le pides a la vida?
La muerte…

...y a la muerte?
La vida.

¿Cómo te ves dentro de 10 años?
Prefiero no verme.

¿Tres escritores preferidos?
Vallejo, Eliot, Pound, Pessoa, Paul Celan, Rimbaud, Mallarme, Baudelaire, Basho, Li Po.

¿Un escritor que no soportes?
Humm... haber a quién detesto... hay varios podría decir sus nombres pero le voy hacer un favor asi que mejor no los nombro. Aunque hay ganas de decirlo por ejemplo ; trabaja en una revista que sale todos los sábados de un diario muy antiguo de Lima.

¿Pero no te va a publicar en Somos?
No me importa, además, nunca lo hizo y nunca lo va hacer.

De sus libros, le simpatizan “Las cenizas de Altamira” y “Pastor de Perros”, porque fueron concebidos como libros los otros son recopilaciones de poemas. Le preguntamos quién es aquél joven que aparece en la foto en la contracarátula de Pastor de Perros (es Domingo de Ramos cuando tenía 20 años), se ríe, luego: quién será, no lo conozco.

¿Es cierto el mito sobre cómo salió el título: Pastor de Perros?
Sí, yo estaba en Plaza San Martín. Había bebido toda la noche, estaba cansado, así que me quedé ahí esperando a que amanezca y entonces vi una jauría de perros con un viejo atrás, que era el pastor. No sé si fue real o una alucinación o una visión. Además todo estaba neblinoso por dentro (por la resaqueada) y por fuera y no se distinguía muy bien.

¿Eliminarías algún poema publicado?
Sí, el primero de “Arquitectura del Espanto” (Escrito en Soledad) porque es un poema inicial y es en donde yo me entregué por completo y eso no debe ser. Uno debe entregarse en un poema pero no así, porque ahí es como que te dejas en bandeja, y no me gusta, por ejemplo, que alguien se burle de mi poema porque es algo que es mío, por eso eliminaría ese poema.

¿Y también estás tratando de no entregarte en esta entrevista?
No, ahora no, por favor.

Y en este libro que estás preparando “Clímaco”, ¿Ahí sí te entregarás completamente?
Pienso que en algún momento la poesía me va a cuadrar y voy a tener que hacerlo, y sí, será el definitivo. Los juegos del destino son azarosos como lo decían los surrealistas.

¿Cuál es el mejor poeta del Perú?
¿Vivo o muerto? En el Perú hay muchos vivos.

¿Vivo y muerto?
Vivo, Vallejo. Muerto, Chocano. (Risas)

¿Y el mejor escritor?
Francamente Arguedas.

¿Qué piensas del suicidio de Arguedas, el hacerlo frente al espejo, mirándose?, ¿Crees que hay odio en eso?
Yo creo que había cierta impotencia de no poder lograr lo que quería lograr, lo que añoraba, o soñaba lograr. Eso, más otros problemas que tiene, devastaciones del alma que lo persiguen a uno, todo en conjunto es lo que lo ha llevado a esa decisión. Este país nos frustra tremendamente y cualquiera quiere matarse por el hecho de haber nacido, vivido y seguir todavía padeciendo sus enormes taras su imbecilidad casi innata de hacerlo todo mal y repetir los mismos errores del pasado. Así cualquiera se suicida. No te parece?

Ha aceptado que “Escrito en Soledad” no le simpatiza, y que de ser posible, lo sacaría del libro, pero anecdóticamente es uno de los poemas que más nos impactan, y le pedimos que lo lea. Quizá sea el alcohol o el extraño contacto que se ha generado en ese momento lo que lo impulsa a aceptar nuestra propuesta, no sin antes advertir: pero que sea la última.
Y entonces, Domingo de Ramos empieza, con ese tono de bomba a punto de estallar, de orgasmo que sale a pedazos como pidiendo permiso, de puñalada, una tras otra sin la menor compasión:

Porque nadie ha tomado en serio mi soledadde animal acorralado por el fuego mi obstinada permanencia en la vida alfarero de las horas/del tiempo que pasa irremediablemente sin pena y sin gloria en la esquina de mi barriocon un sol y una luna persiguiéndome como una maldita joroba...

Después de veinte minutos de conversación, sus respuestas estriban entre lo serio y lo burlesco.

¿Has pensado en el suicidio?
Sí, varias veces, pero como estaba borracho luego me olvidaba. Por eso soy un suicida frustrado.

¿Siempre borracho?
Siempre. Además, hay muchas formas de suicidarse. Yo me suicido emborrachándome. Un suicidio lento.

¿Si tuvieras que elegir una forma de morir, cuál sería?
Con una bala bien encrustrada en mi cráneo. Me gustaría que sea de una Luger alemana

¿Tres películas que te fascinaron?
Ladrón de bicicletas, 1900, Blade Runner, El ciudadano Kane, Casablanca, Centauros del desierto, Apocalipsis Now, 400 golpes, El bebé de Rosmery, Taxi Drive, Rashomón, La mujer de arena, Metropolis, La ciudad de las luces, El perro andaluz, Los olvidados, La Strada, Mama Roma, Fresas Salvajes, El Halcón Maltes, Nido de ratas, El tesoro de la sierra madre, La pandilla Salvaje, Corazón Salvaje, Boonie and Clayde, Erase una vez en América, Lo malo lo feo y lo bueno, El padrino, Mannhattan, La rosa púrpura del Cairo, Furyo, El imperio de los sentidos y muchas mangas japonesas .No recuerdo otra. Pero ya me pase de tu pedido.

¿Tres películas que te aburrieron?
Uff, todas las de Hoolywood. Y muchas películas latinoamericanas, hindúes, y peruanas.

¿Qué le dirías a Dios?
Que se vaya

... y al diablo?
Que venga para enseñarle los caminos del Señor.

¿Crees en Dios?
No, soy ateo... o eso quiero ser, pero no me convenzo.

Domingo de Ramos integró en 1982 el movimiento Kloaka, movimiento literario en el que sus reuniones sobre literatura, como él mismo lo dice, navegaban entre lo prohibido, en algo más allá de las letras.

¿Nos podrías contar algo sobre las reuniones de Kloaka?
Nosotros teníamos una serie de reuniones y supuestamente eran para hablar de poesía, de los libros que compartíamos, para leer y así, hacer una especie de taller, esa era la idea pero cuando nos reuníamos había trago, había libros, locura, había amor, había alcohol, rabia, política, utópica ideas sobre las sociedades, sobre el socialismo y la revolución y jamás era una cuestión de taller, así que el taller se lo hacia cada uno, con los libros que habían. Finalmente era como una especie de comunión de todos los espíritus que estábamos ahí reunidos.

¿Extrañas el Pay?
No, ya no, ya lo deje hace años, ya no me atrae, ninguna droga me atrae. El pay lo dejé por cuestiones de salud, pero el trago nunca lo voy a dejar, para el trago hay mucha salud. Además hay que entender que ahora el agua está muy contaminada, no se puede tomar agua, entonces como el alcohol es procesado, mata todas esas defecaciones que hay en el agua. Tú sabes que por litro de agua que tomas ingieres más caca que tomando alcohol que por la misma concentración mata todos los microorganismos. Entonces la ecuación seria un litro es igual a un kilo de mierda licuada. No soy bueno en los cálculos.

¿O sea que tomar es salud?
Claro. (Risas)

¿En el ambiente del 80, la poesía era como una especie de trinchera?
La poesía es el último bastión de libertad que tiene el hombre en cualquier sistema, en cualquier situación y en cualquier cosa.

Con el dinero que recibió por el premio Copé se enrumbó hacia Europa, donde no escribió nada pero como él mismo dice, fue un viaje muy provechoso.

¿Es cierto que te metiste una bombaza en la tumba de Vallejo?
Sí. Con el dinero que me dieron en el premio Copé me fui a Europa, dejé a una novia, mejor dicho la abandoné porque ella no me quería dejar ir, entonces tomé un avión famoso Aeroflop, que todavía existía en la Unión Soviética y me dio la vuelta al mundo, de Lima hasta Moscú. Luego, cuando llego a Paris,(antes estuve en Madrid y Barcelona para aclimatarme a esos ambientes) fui a la tumba de Vallejo y robé unas flores de otras tumbas (una vieja me empezó a corretear con un palo es que le robe sus flores a su muertito y yo no sabía que era su muertito pues) y con esas flores hice, sobre la tumba de Vallejo, una hoz y una martillo en el centro de la bandera del Perú. Vallejo perteneció al Partido Comunista y ese fue mi homenaje. El problema era que no podías llevar trago al cementerio, así que tuve que encaletarlo todo en mi saco, hartas botellas de vino, pero como era invierno no pasó nada, no se notaba. Y allí mismo le escribí un poema y le di un mensaje para que su espíritu cambie al Perú y así pueda volver hecho polvo pero volver al fin.

¿Fuiste a holanda también?
Si, fui a Holanda a fumarme unos tronchos y a ver chicas en el escaparate. Eran bellas pero el precio eran tan terribles para un bolsillo peruanísimo.

¿Sólo verlas?
Nada más, no me alcanzaba la plata pues.

¿Qué es el amor?
No sé que es eso. Amor es romper con uno mismo. Ama y haz lo que quieras. Pero es una gran mentira.

Le preguntamos si se considera un escritor de poemas o un poeta y su respuesta más que nos satisfizo:
Un escritor de poemas es un plumífero que expresa su visión, muy ajena a la vida y es superficial, en cambio, el poeta es entrega al sacerdocio...

¿Cuáles son las diferencias entre un poeta joven y un poeta maduro?
El conocimiento que tiene el poeta maduro con respecto al joven es abismal, por otro lado, el poeta maduro ya tiene un estilo.

Te preguntamos eso por Arthur Rimbaud, ¿Qué opinión te merece Rimbaud?
Lo que pasa es que él es un fenómeno, es algo que no ocurre en la literatura a diario. Rimbaud no es sólo un visionario, sino que al participar en la comuna de Paris, él dice: “Hay que cambiar al hombre y no sólo a la sociedad”. Y esto es lo que lo hace universal así como su poesía.

Nos confiesa que nunca cita porque sufre de lagunas mentales por eso también carga su libreta en el bolsillo, no le creemos pero casi al final nos convencemos cuando se atreve a citar:
Faulkner dijo... o fue Flaubert... ¡putamadre!... creo que fue Flaubert, bueno quién sea, lo que dijo es: “cuando estaba punto de escribir mi obra cumbre, llego la felicidad y me lo impidió”.


Son las 10 de la noche, empezamos a las 6, no pensamos que se prolongaría tanto la entrevista pero así salió y bien por eso. Domingo nos firma algunos libros, libros suyos que ni él mismo tiene y que nos ha pedido para fotocopiarlos, y luego nos regala una pequeña plaqueta donde hay alguno de sus poemas este es el único ejemplar que tengo, nos dice. Luego, por el ímpetu de las horas leemos unos poemas. El cenicero guarda las colillas de 25 cigarrillos, Domingo se sorprende ¡Qué bestia, carajo!. Eduardo pide cuatro cigarrillos más, uno para cada uno, incluso para Domingo (es su primer cigarrillo). Lo agarra y lo aplasta por la parte de adelante cual si fuera un paquirri, y nos dice “Es la costumbre del pay” y ríe, reímos. Unas fotos y fin.

Acabo de llegar a casa, saco la grabadora y las dos cintas que hemos grabado, enciendo la máquina y me coloco los audífonos, es momento de escribir. ¡Mierda!. No se escucha nada, sólo algunas voces como si fuera una conversación lejana. Limpio el cabezal de la grabadora y un emplasto de polvo llena el algodón, vuelvo a probar, ahora suena algo, algo nada más. Pero es suficiente para guardar el testimonio de una cita con Rómulo Domingo Ramos Ramos, cuya chapa de combate es Domingo de Ramos, el resto, lo que no se escucha, lo que se perdió físicamente simplemente esta más allá, en una zona reservada, en todo caso, transcribir las dos cintas sería demasiado, es suficiente con haber tenido un Domingo en plena noche de martes, digan lo que digan los astrónomos. Good bye.

Entrevista de Hans, Eduardo y Ronald en el Centro de Lima para un fanzine sin nombre.
En setiembre del 2002.

06/10/2009

En una playa de Ancón casa de Borkas


POSTFACIO

El poeta Domingo de Ramos
se detuvo frente a la bahía
y no vio flamencos ni palomas
tampoco cantos lobos de mar
o gaviotas serenas dejando sus bemoles y triángulos
Vio eso sí vio repetido
ratas y arañas en Palacio
huevo de culebra anunciando tiempos peores

Acumulados los vientos
vinieron imágenes ciclodérmicas
un súbito golpe de dados
huesuda mano alargándose sobre el horizonte
el séptimo sello
los siete jinetes
los malditos cascabeles de conchas marinas
y ninguna bandera bicolor bisexual
ni héroes ni desembarcos emancipadores

Vio arcabuces tenaces
belfos de caballos sicoseados
gobernados por pálidos jinetes sin cabeza
que hablaban y hablaban una lengua perfecta
llena de mentiras y máscaras de carnaval
ningún supuesto libertador

y decidió adoptar para sí un nombre que redima
ignorando si así también podría salvarse
y con él la poesía

vio a ricardo reis álvaro de campos alberto caeiro
un viejo poeta portugués colmándolo de visiones
sicotrópicas
a la luz de la luna
y de una vela en pleno desayuno
mientras pasan paquidermos humeantes sin cubil
por la playa o por la sierra
qué más da en esta barahunda
dijo para sí
y abrigó su pecho bronco zambo
con un tecito piteado para el frío
plena madrugada

acababa de nacer
y ya tenía frío hambre desolation
y dio un grito
sobre el puente de su imaginación
y cayeron en palacio los estandartes
y los cuadros de batallas
contra realistas
a favor de una patria pútrea
los dibujos reducidos de los presidentes
el valle del rímac se angostó más
todavía
todo por un grito solo
y poblaron esa playa multitudes
de rojas banderas
ciegos manatíes descansaban en las islas
y entonces recordó entre el viento
y los temblores
el tiempo de las huacas
del zorro y de la luna
del puma hecho espíritu
y estrofas de un bello himno proletario
que cantó de pie
sobre incendiados rochabuses
abatidos helicópteros
titanics de guerra hundidos
a punta de patadas escupitajos y bombas molotov

un ejército de hormigas recorría su cuerpo
qué es esto dijo para sí
riendo a carcajadas
en dirección contraria al temporal

y entonces despertó
en cualquier playa española
o Sous le Petit Pont
y volvió a recitar de memoria
los versos europeos
Vallejo había muerto tantos años
y sin saber cómo ni por qué
estaba otra vez
con el puño en alto
golpeando ventanales bastidores escaparates
papamóvil galerías ventanillas
y ya nada fue como antes
y entre golpe y golpe hilaba palabras
en un huayno que rokea
zumballu de colores puka wawa runa people
wamani que no olvida
fragancias de la tierra

tenía una camisa roja
para todo mal
y creyó despertar en una república que no era ésta
no vio flamencos ni palomas
sino perros que a lo lejos se marchaban
de lomos humeantes
y toda esta ciudad quemada
y se alegró de calle en calle
de puerta en puerta
buscando una banda su propia banda
para celebrar
lo que queda y sigue
después del día final
después que todo ha pasado
y en el centro se queman los balcones y las mechas
y en europa se sale el mar
completamente
para limpiar europa de la propia europa

Todo para ser un ángel

que mata y edifica